No puedo parar de mirar hacia atrás y de hacer un repaso mental de este último año, mi año, igual que mi vida empezó un día doce, un día cualquiera, bueno, no tan cualquiera, había una lluvia de estrellas manchando el cielo, y miles y miles de deseos intentaban llegar lo más cerca posible a esas lágrimas que parecían empaparte. Pues justo en ese momento te besé.Y como hace un año, hoy te he besado debajo de una de esas estrellas.
Y como hace un año, sigue dándome síndrome de stendhal cada vez que estás cerca mia. Y taquicardias cada vez que me das la mano. Como el año pasado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario