"¿Cómo le digo a mis mariposas que ya no me amas más?"

martes, 10 de septiembre de 2013

Os contaré una cosa; toda, absolutamente toda mi vida he estado sola. Nunca he tenido un gran apoyo que esté conmigo y que me de seguridad, bueno, si tuve uno, pero lo acabé perdiendo, como pierdo todo lo que tiene valor para mi.
En fin, resulta que cuando tu sabes que estás sola no puedes culpar a nadie, porque es cosa tuya, culpa tuya, porque nadie te soporta ni te pregunta por como vas. 
Pero resulta que entonces llega alguien que si se preocupa por ti, o, por lo menos finge estarlo.Y resulta que el culpable de las lágrimas que puedes soltar por las noches, es él. Tú lo culpas, porque lo haces responsable de tu estado de ánimo, y aún sabiendo de manera inconsciente que él no tiene la culpa, da igual, tú lo seguirás pensando así.
¿Sabes por qué? Yo creo tener la respuesta, aunque nunca he sido mucho de preguntarme ese tipo de cosas. Puede ser que tengas amigos, miles de conocidos, incluso, amigos con lo que pasas el verano, con los que crees que romperás el hilo del mundo, con los que en frente de un café borrarás la injusticia y la convertirás en libertad.
Pero no. Siempre acabas haciendo las maletas para volver a la asquerosa rutina, acabas tirando planes contra el mundo porque no te caben en ella, acabas tirando recuerdos, recuerdos estúpidos, como una piedra, que para ti es la llave del universo, pero la acabas tirando, y solo en los momentos de neblina, y tormenta te acordarás de esa llave.
Porque sabes que la soledad a corto plazo se puede "curar", se puede espantar, pero nunca dejarás de sentirla.
¿Y, sabes por qué? Porque siempre has creído no necesitar a nadie, absolutamente nadie, y la gente, los amigos para siempre, acaban desapareciendo, acaban fallando, y crees que no importa, porque "tú sola puedes" .Y si, puede que sea así, que realmente el refrán de "mejor solo que mal acompañado" tenga razón, yo no lo niego.

Pero cuando ves que los "complementos" que hay en tu vida empiezan a desaparecer, empiezas a tener miedo, no por los que has perdido, pero si por el que te queda perder. Porque siempre te aferras a la frase "lo último que quiero perder es la indepencia", pero no te das cuenta de que dependes de alguien, no al cien por cien, ni nada de eso, pero si algo, de alguna manera si que lo haces, pero te das cuenta tarde, después de un año te acabas dando cuenta.

1 comentario:

  1. Creo que la solución no es tirar recuerdos, ni tirar planes contra el mundo porque no caben en esa maleta..., busca una más grande para empaquetar todo y volver a esa asquerosa rutina, o simplemente... escoge lo que de verdad es importante para ti, lo que de verdad te llena, y tenlo contigo, tanto en la rutina como en los días de verano. Porque al igual que va despareciendo gente y te sientes sola, recuerda que jamás lo estás, que siempre se quedarán a tu lado los que han sabido apreciar lo especial que eres; ya sean... el conductor del autobús, tu profesor, alguien que has conocido en un bar, tus amigos de verano e incluso yo.

    Muere lentamente quien vive en soledad
    porque tarde o temprano todos necesitamos a alguien, ya sea un amor o un amigo, por suerte, tienes las dos cosas.

    ResponderEliminar