Te contesto con monosílabos a preguntas retóricas, que aún así siguen teniendo una respuesta, abismal, colosal, respuestas que hacen que el vello se te ponga de puntas, respuestas tan ciertas que dan miedo, tan largas que te pierdes en ellas, tan sinceras que duelen.
Te respondo con un "nunca" y con "supongo" a preguntas que me dan tanto miedo que no les encuentro sentido.
Lo siento, pero me asusta demasiado destrozarme otra vez, ya busqué una vez los cachos de mi misma no pienso pasar otra vez por eso.
Me das tanto miedo cada vez que me tiendes la mano, que no soy capaz de no mirar hacia atrás, y ver todas las mentiras, los engaños, los dobles sentidos. Esos que me hicieron llorar.
Ya te avisé.
No hay comentarios:
Publicar un comentario