He pasado de sobredosis de éxtasis, a noches de hipotermia
de empache de besos, a insomnios por su falta
he pasado de amarte a odiarte
de no necesitarte a no poder vivir sin ti
he pasado de acariciarte a rozarte por casualidad
de besarte a llorar cada noche tus faltas
he pasado de saborear tu olor, a buscar tu rastro por ese bar
de cantarte esa canción al oído a susurrarla cada día para mis adentros
he pasado de cogerte la mano a agarrarme a la nicotina para seguir adelante
de sentir tu calor, a sentir cada uno de mis músculos agarrotados por el miedo a enfrentar las noches sola
he pasado de sonreirte con los ojos, sentir las cuencas vacías
de regalarte cada sonrisa a derramar todas mis lágrimas por tus faltas
he pasado de dormir de abrazarte cada noche a pasarlas con los monstruos de mis pesadillas.
En tus pupilas todo cambia, por eso te pido; quédate conmigo hasta el día que lluevan pianos.
Por eso pido, vuelve enero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario