Hay veces en las que sonrio, y en mi sonrisa no hay ironía, ni resentimiento, ni dolor, ni rabia, ni asco, ni amor, ni cariño, ni ternura.
No hay nada.
Nada de nada.
De la misma forma en la que está vacía mi sonrisa, estoy yo vacía.
Me has arrancado mis sentimientos. De la forma más dolorosa.

No hay comentarios:
Publicar un comentario